
Frente a mi ignorancia otra reflexión. Ya no sé si son sólo valores miserables o palabras bonitas con las que se llenan nuestras bocas una y otra y otra vez más. Crisis del pensamiento. La filosofía. El ser, sobrevivir, convivir con tu igual. Respeto, admiración, censura, lucha. Entendimiento, solidaridad, compañerismo, amor. Reprimendas. ¿Qué nos hace sobrevivir?
No me llama la atención ni me alarma, me dá que pensar lo siguiente. En cuanto a ideologías, han pasado dos cosas. En nuestro país IU no tiene nada que hacer. En Francia el socialismo acaba de la misma manera. Buenas intenciones ideológicas seguidas por fracasos estrepitosos de falta de carisma política y con una demagogia que se puede palpar con solo leer los titulares.
Basta ya.
Los tiempos cambian, deben de cambiar las intenciones, deben de cambiar las estrategias y soluciones porque los problemas también han cambiado. Son otros, ni mejores ni peores, pero sí otros. En el mundo cabemos todos por que todos estamos en él. No se trata de exclusión. No es excluir la derecha o la izquierda, no es excluir un pensamiento. Es seguir avanzando en él. Ahora hay crisis del pensamiento porque el borreguismo se lleva. Llega un punto en la vida de cualquier ciudadano en el que solo cabe una máxima: sobrevivir con la humildad que le da a uno ser alguien más de paso por estos lares. Pero se nos olvida que hubo un tiempo en el que personas preocupadas por renovar la civilización, regular la convivencia o criticar a los poderes no sólo salvó a la propia civilización, sino que sentó las bases de la convivencia que hoy tenemos y decae avismalmente. Porque no puede dejar de haber Platones, Gandhis, Kants, Unamunos o Claras Campoamor. Porque no puedo quedarme de brazos cruzados o tapándome la boca cuando en estos tiempos, con todas las oportunidades de nuestro lado, dejamos que nos consuma la desidia y una obediencia de secta.
Porque ver como el poder entierra cada vez más rápido los valores que se convierten en miserables, da que pensar.
